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Las aficiones de aventura de El Quiteñito - Edición No. 19 |
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Por Judith Pérez Cada historia de bicicletas guarda evocaciones de antaño, un aroma de recorridos por viejos lugares con sabor a nostalgia. Tras nuestra publicación en julio pasado del artículo “Los primeros ciclistas urbanos en Quito”, Teresa de Rojas, hija de Elías Tobar (1906-1980), visitó las ofi cinas de Biciacción. Ella nos contó que su padre acompañó a José Luis el Ñato Recalde y Teodoro Vallarino en la épica competencia ciclística de los primeros Juegos Olímpicos Ecuatorianos, realizados en Riobamba en 1926, y en la que ellos fueron los representantes de Pichincha.Doña Teresa, junto a su hermana Nelly, quiso compartir con todos nosotros algunos de los pasajes más recordados de la vida de su padre, quien junto a Recalde y Vallarino conformó el entonces llamado “trío de oro”, por sus victorias en aquella competencia nacional. Elías, alias El Quiteñito, logró obtener la presea dorada en los 4 000 m, y por su proeza la casa de ciclismo Raleigh, de Inglaterra, le obsequió su bicicleta estrella, la que lo acompañó porlargos recorridos en Quito y los hermosos rincones rurales de Imbabura.Elías Tobar entabló desde muy joven un fuerte lazo con las ciclas. El riesgo y la velocidad lo acompañaron a lo largo de su vida. Desde temprana edad manejó una agencia de bicicletas, negocio que le permitió conocer Ecuador, mientras disfrutaba la adrenalina del ciclismo de competencia y, además, acrecentó en él su afición por los deportes extremos como la equitación, automovilismo y motociclismo.En esta imagen, tomada antes de la competencia en Riobamba en 1926, se encuentran plasmados los recuerdos de un sueño: el de una férrea convicción por el ciclismo deportivo, en la que cada participante tuvo como única arma para conseguir sus anhelos el rodar de una bicicleta. Nuestro personaje (segundo a la izquierda) antes de la competencia de ciclismo en los Primeros Juegos Nacionales realizados en Riobamba.Si deseas que tus historias se publiquen escribe a:
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Edición No. 19 • Octubre 2005
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