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El Día sin Auto en la semana de la movilidad |
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Una celebración mundial que se torna local
Por Judith Pérez
En un mundo en que el comercio transnacional tiende a homogeneizar los gustos y preferencias de la mayor parte de la población, existen pequeñas y muy positivas acciones que se tornan globales y que benefician enormemente a nuestras sociedades. En la actualidad, millones de ciudadanos, gracias a la constante interacción con los medios de comunicación (televisión, cine, prensa e Internet) están al tanto de lo que ocurre en su entorno más próximo y en lejanas latitudes. Esto ha ocasionado que la lucha de miles de personas por sus sueños sea conocida por los habitantes del planeta y que muchos se unan a sus batallas.
El día sin auto es una de estas utopías que nació en un pueblo francés (La Rochelle), en 1997. Esta actividad logró captar la atención de las autoridades y ciudadanos europeos, y gracias a eso hoy en día es un gran fenómeno global, en el que participan alrededor de 1 500 ciudades de todos los continentes, y por la cual se benefician millones de personas.
La realización de un día sin auto toma en cuenta el hecho de que nuestras ciudades no pueden seguir creciendo, sin pensar en la gente y en los espacios que se necesitan para la recreación y el disfrute de la vida urbana. La idea de un día sin autos surge de la gente, de pequeñas o grandes organizaciones civiles que buscan vindicar a los peatones y dar más espacio en las metrópolis a las bicicletas, que son los vehículos que más se promocionan debido a que no ocupan mucho espacio, no contaminan, brindan grandes benefi cios físicos y lo mejor es que permiten que la gente reconozca la ciudad de un modo distinto, bajo un cielo sin la habitual contaminación que los autos ocasionan.
En 2002, varias metrópolis de Francia, Italia, Bélgica, España y Austria lanzaron la Semana Europea de la Movilidad, la misma que se celebra del 16 al 22 de septiembre de cada año. Estas jornadas anuales se han convertido en una fi esta en la que ciclistas, peatones y usuarios se toman las calles para exigir respeto, espacios, y un mejor futuro para ellos y sus familias. La experiencia y los resultados son muy positivos, las autoridades y los ciudadanos constituyen parte entusiasta de las actividades en las que el plato principal constituye el Día Mundial sin Autos. Durante cuatro ocasiones este evento ha generado reflexiones importantes sobre temas como movilidad sostenible, accesibilidad para todos y todas, calles seguras para niños y niñas, transportarse de un modo inteligente de la casa al trabajo, todo lo cual ha sido discutido en foros, reuniones barriales, muestras artísticas y cicleteadas de protesta. Este año, Quito (Ecuador), Pasto (Colombia), Belohorizonte y Brasilia (Brasil) fueron las ciudades que representaron a Latinoamérica en la Semana Mundial de la Movilidad 2005, celebrada en Ginebra.
¡El auto te mata, la bici te rescata!
Con esta y otras consignas, algunos movimientos sociales defi enden el derecho de los ciudadanos a contar con un día sin carros. Existe una necesidad impostergable de difundir y hacer conocer estas jornadas. Por ejemplo, México DF es considerada una de las metrópolis con mayor contaminación ambiental en el mundo y Bogotá es la quinta ciudad con mayor polución en América Latina. En estos dos casos, el Día sin Auto constituye un modo de difundir la necesidad de urbes descontaminadas.
Lo que se busca es lograr que los amantes de las bicicletas o transportes alternativos y transeúntes sean respetados por los conductores particulares o por los transportistas públicos. También se pretende conseguir que los ciudadanos comprendan que la responsabilidad del adecuado manejo y uso de los recursos naturales del planeta depende de nosotros y no solo de los gobiernos locales o nacionales.
En la mayor parte de casos, estas iniciativas dejan muy buenos resultados y experiencias: no solo se reducen considerablemente las emisiones de monóxido de carbono, sino que se genera una cultura de respeto y conocimiento por otros modos de transportarse, y se crea conciencia sobre el uso indiscriminado de los vehículos particulares en las ciudades.
El excepcional caso de Bogotá
La ciudad que mayores resultados ha obtenido con el Día sin autos en América Latina es Bogotá; constituye uno de los mayores ejemplos a escala mundial en movilidad alternativa (cuenta con 300 km de ciclorrutas) y ha desarrollado un gran trabajo de inserción de la bicicleta como medio de transporte alternativo. Además, el evento está avalado por los procesos democráticos pertinentes, pues fue resuelto mediante un referéndum local para realizarlo una vez al año. Esta iniciativa tiene el récord mundial de mayor participación ciudadana, ya que mientras en el resto de ciudades en el mundo se cierran solamente las principales avenidas para la circulación de bicicletas, buses y peatones, en Bogotá se prohíbe el uso de todos los autos particulares en todo el perímetro urbano.
Quito sin mi carro
El 22 de septiembre pasado, el Colectivo Ciudadano Quito para Todos, al cual pertenece Biciacción, conjuntamente con la Alcaldía Metropolitana, realizó la campaña voluntaria Quito sin mi carro.
Se trató de un primer intento en la capital ecuatoriana para motivar a los quiteños y quiteñas a dejar sus autos en casa y optar por movilizarse en bicicleta, en transporte colectivo o compartiendo sus vehículos.
La iniciativa, a pesar de no haber obtenido el éxito esperado entre los conductores, logró llamar la atención de la colectividad y de los medios de comunicación, quienes calificaron como positiva la medida, y a la vez propusieron que el próximo año Quito cuente con un día para reflexionar sobre el uso irracional de los automotores particulares. Para que esta idea se lleve a cabo debemos trabajar desde ya, pues es indispensable crear las condiciones necesarias para que los ciclistas urbanos y los peatones puedan movilizarse de un modo seguro y más humano, en una ciudad donde se pueda contar con medios de transporte masivos aptos, dignos, amigables y vías aptas para ciclistas. La propuesta ya está hecha, solo falta que usted se una a esta idea que hará que Quito también pueda tener un día sin autos.
Edición No. 19 • Octubre 2005
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Octubre 2008 |
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