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Orgullosos de ser peatones |
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Por Karina Gallegos*
Una persona cruza la calle por el paso cebra… de pronto el semáforo cambia y los carros aceleran. El peatón corre hasta una zona fuera de peligro, y reclama por la prisa innecesaria del conductor que pita y que, furioso, baja el vidrio y grita “apúrate, perdedor”. El concepto importado del “looser” gringo se impone, comparando el éxito de ser propietario de una de estas máquinas y el “fracaso” que representa ir a pie. Por ello, las empresas comercializadoras de autos viven en un permanente agosto: el regalo perfecto de la clase media para la graduación de los chicos, el obsequio ideal de boda, el premio soñado en los programas de concursos. El mayor símbolo dador de estatus en nuestra sociedad: el auto.
Sí, es cierto: en mi carro voy más cómodo y no tengo que codearme con el resto de cualquieras que van en bus. Pero, si todos nos movilizáramos en autos particulares, no llegaríamos más pronto a nuestros destinos. Por el contrario, el problema del tráfico sería aún peor, entorpeceríamos la circulación del transporte público que lleva a muchas personas en cada viaje.
Ser quiteño y compartir la ciudad es mostrar el interés por los problemas de Quito; caminarla como una excusa ideal para ir al trabajo o al centro de estudios dando un paseo, contribuir a que no aumenten los gases que producen el calentamiento de la Tierra; ahorrarse preocupaciones, como el precio de la gasolina o el estacionamiento. Si no hubiera tanto tráfico, se podría llegar al trabajo sin la dosis diaria de estrés que proporciona conducir por la mañana, y escuchar otros ruidos urbanos diferentes al estruendo de los tubos de escape.
Hace poco, todos fuimos testigos de la publicidad que promociona la venta de autos y que daba cuenta del orgullo de haber sacado a miles de peatones de la calle y haberlos puesto al volante. Otra parecida pedía sinceridad para aceptar que NO es un orgullo ser peatón. Nosotros sentimos tanto esta falta de conciencia comunitaria, ciudadana, democrática. ¿Sabían que los carros en Quito suman actualmente 340 mil, con un promedio de 1 carro para cada 2 familias? ¿Sabían que en Quito vivimos 2 millones de personas, y que todas respiramos y tenemos derecho a caminar en una ciudad sin smog y sin tráfico excesivo? ¿Sabían que los usuarios de autos particulares suman únicamente el 20% de la población de nuestra ciudad, y que los que vamos a pie somos el 80%? Somos los, orgullosamente, felices peatones, que seríamos aún más con menos carros mal utilizados.
*Miembro del Colectivo Ciudadano Quito para Todos
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