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Por Diego Puente
Según la Real Academia de la Lengua la palabra equilibrio se define de varias maneras, de las cuales rescato dos: “equilibrio. (Del lat. aequilibrium). m. Peso que es igual a otro y lo contrarresta. m. Contrapeso, contrarresto, armonía entre cosas diversas”
Sin duda alguna el año que termina ha sido importante en el impulso de nuevas propuestas para la ciudad, su espacio público, sus medios de transporte y el uso humano de todos estos bienes y servicios.
El balance del 2004 deja saldos positivos aunque, no lo suficiente para alcanzar el “peso que sea igual a otro y lo contrarresta”. Sin embargo el camino hacia la “armonía entre las cosas diversas” está trazado.
Sí, hemos hecho camino al pedalear y muchos otros se han sumado a este saludable proceso. Los ciclopaseos convocan a más de 30.000 personas; adicionalmente, ciclopaseístas y lectores, suscriptores del diario El Comercio en Pichincha, cuentan con un suplemento mensual que pretende sustentar y difundir una cultura diferente del uso de la ciudad.
Durante el 2004 se han construido e inaugurado la mayor parte de las ciclovías que hoy tiene Quito (parque La Carolina, av. Amazonas, Chaquiñán, varios tramos del Machángara, río Grande, etc.). Se ha ampliado la ruta del Ciclopaseo en varias ocasiones, actualmente son 25 km entre Quitumbe y la Kennedy. Existen más personas que utilizarían la bicicleta como medio de transporte habitual si las condiciones cotidianas de la ciudad la favorecieran.
Sin embargo, como en todo balance hay ciertos desequilibrios y efectos negativos. El 20 por ciento de los ciudadanos que poseen auto ocupa el 80 por ciento del espacio público y produce la mayor contaminación del aire. El restante 80 por ciento somos usuarios del transporte público y caminamos para movilizarnos. A pesar de esa aparente mayoría, la minoría es la que condiciona la calidad de vida del resto.
Por lo general los saldos pendientes se convierten en objetivos y estas épocas nos invitan a plantearnos los retos y las metas para el 2005, entre las cuales proponemos construir las ciclovías permanentes que permitan desplazamientos cotidianos de forma segura y rápida. Iniciar y/o reforzar las campañas de cultura ciudadana de respeto a peatones, ciclistas y los espacios públicos. Continuar con el proceso de racionalización del transporte público y mejorar su cobertura en los barrios marginales y su eficiencia en las partes céntricas de Quito, desarrollar la infraestructura peatonal, racionalizar el uso de autos en las horas pico, organizar un día sin carros en el Distrito. etc.
Solo resta expresar los merecidos agradecimientos a quienes han hecho posible que este proceso se consolide: los usuarios ciclistas, las organizaciones barriales, ecologistas y deportivas involucradas, las instituciones públicas como el Municipio y su Alcalde, la Corporación Vida para Quito, la Policía Nacional y algunas empresas privadas que han creído en el proyecto y lo han auspiciado. ¡Feliz 2005!
Edición No. 9 - Diciembre 2004
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