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A partir del 16 de enero ciclistas y peatones podrán disfrutar de 25 ciclopaseos en el 2005.
Por Edison Pérez
En el 2004 se ejecutaron 12 ciclopaseos. A continuación una breve evaluación de los hechos
La parte positiva es que desde febrero los miles de ciclopaseístas han tenido en sus manos un periódico gratuito que les informa sobre temas afines a la bicicleta, el espacio público y la participación ciudadana en busca de una ciudad más humana. La colaboración permanente de los empleados de la Emaap ha hecho posible que los usuarios del Ciclopaseo puedan abastecerse de agua a lo largo de la ruta. De igual manera, mes a mes, los miembros de la Policía Nacional brindan seguridad a los ciclistas en todo el trayecto.
Otra de las cosas buenas ha sido auxilio mecánico, donde los usuarios hacer revisar sus bicicletas en las siete mesas de información ubicadas a lo largo de los 24 kilómetros de recorrido que, desde noviembre, llega hasta Quitumbe.
La ampliación de la ruta, tanto al sur como al norte de la ciudad, la extensión del horario, la realización de actividades complementarias y la participación masiva de la gente son otros de los puntos a favor en este 2004.
Como no todo es color de rosa, también existen cosas negativas en las que hay que trabajar: los conductores de vehículos irrespetan la ruta poniendo en riesgo la integridad física de los participantes, la falta de una campaña de educación vial con miras a buscar el respeto a los peatones y ciclistas y la acumulación de basura en la ruta.
Para Diego Carrión, Director de Gestión para el Desarrollo del Municipio de Quito, lo bueno de los ciclopaseos es la proposición de un proceso de concienciación de usar medios alternativos de recreación y transporte, el devolver a los habitantes de la ciudad el espacio público para que lo disfruten y el haber logrado una suerte de integración social y comunitaria, a partir de que la ruta une el norte, centro y sur.
Lo malo son las molestias que causan a algunos conductores el día del Ciclopaseo y el crecimiento del número de participantes que origina aglomeraciones en algunos puntos de la ruta donde, según Carrión, se debe trabajar más.
Por su parte, Cristian Cerda, coordinador logístico de los Ciclopaseos, cree que el evento tiene sólo cosas positivas como el permitir que se haga realidad un derecho fundamental, que es el uso de la ciudad. Reconocer el cambio intergeneracional de los diferentes usuarios del espacio y el demostrar la capacidad de los habitantes para transportarse de un extremo a otro de la ciudad, creando la necesidad de construir ciclovías permanentes.
Además, dentro de lo positivo, en el ámbito de la bicicleta en la ciudad, están los diferentes programas que se han realizado en busca de la consolidación de este medio de transporte alternativo no contaminante, como el Ciclopaseo al Chaquiñán de Cumbayá, la competencia ciclística “La Clásica de Cantuña”, en el Centro de la ciudad y la noche de peatones y bicicletas organizada en el sector de La Mariscal con motivo de las fiestas de Quito.
Sin embargo, lo que más consolida y avaliza el éxito de los Ciclopaseos y el uso de la bicicleta en la ciudad es el haber logrado el compromiso de los actores involucrados (Municipio de Quito, Corporación Vida para Quito, EMAAP, Emsat y Policía Nacional) para que este evento se realice, desde el próximo año, cada 15 días.
Edición No. 9 - Diciembre 2004
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