Por Edison Pérez
A diario es común encontrarse con un sinnúmero de vehículos estacionados sobre las veredas de la ciudad. Es decir, los conductores están infringiendo la Ley de Tránsito y, peor aún, obstruyendo la circulación peatonal.
La proliferación del comercio sin parqueaderos propios agudiza el problema. Los dueños de los locales se ven obligados a improvisar en las aceras estacionamientos para la comodidad y seguridad de sus clientes. “sin darse cuenta” de que están perjudicando a cientos de personas que transitan por las aceras, espacios indiscutiblemente destinado para los peatones.
En la calles Francisco Gómez, entre las avenidas Pedro Vicente Maldonado y Alonso de Angulo, en el sector de la Villaflora, al sur de la ciudad, frecuentemente se encuentran automóviles en as aceras adueñándose de un espacio que no les corresponden. Los transeúntes deben sortear los carros de estacionados, que se multiplican a mediodía para ocupar los servicios de restaurantes, en muchos casos exponiéndose al tránsito vehicular.
Hacemos un llamado de atención a las autoridades competentes para que actúen ante este problema. Pero lo más importante es que los conductores y propietarios de los locales comerciales se sensibilicen y midan la magnitud de las dificultades que ocasionan al invadir y al apropiarse de un espacio sobre el cual tienen derecho los peatones.
Edición No. 7 - Octubre de 2004