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Gente en movimiento
Por Ximena Ganchala
Interacción, recreación, encuentro, concientización son algunas de las palabras que definen estos tres años de Ciclopaseos. Gente que viene y va, gente que prefiere salir de sus casas un domingo cada quince días en vez de quedarse a mirar la realidad por televisión, gente que usa la ciudad, que se desplaza. Gente que se mueve. El día del Ciclopaseo, la calle ya no es solo esa que se recorre a diario y en medio del estrés, la congestión y la prisa, hay nuevos significados que se construyeron haciendo visibles algunas situaciones que antes no eran percibidas.
Toda esta gente que se mueve y pedalea desde hace tres años ha hecho que distintas identidades se mezclen en la ciudad, conformando la heterogeneidad en un ámbito de solidaridad y respeto, de pertenencia al territorio y de convivencia colectiva sobre la base de lo diverso. Después de estos tres años recorridos en bicicleta, queremos hablar de los cimientos para un nuevo espacio público sobre el que se pueda edificar un auténtico ámbito de decisión.
La circulación insistente de miles de ciclistas en la ruta hace pensar en el Ciclopaseo como un instrumento para exigir, ocupar, retomar y entender la ciudad, nuestro lugar, como un inmenso foro en donde se hagan visibles los derechos de todos, los de a pie, los de pedales, los de los más vulnerables.
Desde la quebrada de Quitumbe, en donde sus vecinos construyeron una de las ciclovías más hermosas de la ciudad, pasando por las empinadas calles de nuestro centro, patrimonio históricoy cultural, hasta llegar al antiguo límite de Quito de donde los aviones llevan y traen nuevas historias, esta ruta de las bicis permite la interacción de la gente, su movimiento permanente, su visita segura por un Quito que se resiste a ser extraño a sus propios habitantes. Y hay más... desde este mes la ruta avanza hasta el Parque del Recuerdo, porque cada vez son más los barrios que quieren formar parte de este paseo integrador y ciudadano.
El individuo es un sujeto que siempre está transformando la ciudad a través de la práctica cotidiana, de los oficios en los que interviene, de las relaciones a las que está expuesto diariamente o del simple hecho de salir a la calle, observar y ser observado. Por eso, el Ciclopaseo constituye un escenario multiforme y de muchos sentidos, y creemos que en él confluye la necesidad de reflexionar sobre un espacio público que refuerce los procesos de participación, de toma de poderes, de deliberación y de desarrollo político de la ciudadanía.
Una ciudadanía que siempre esté en movimiento. Un movimiento diferente.
Edición No. 25 • Abril 2006
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