Por Edison Pérez
El decimoséptimo ciclopaseo (29 de agosto) contó con la participación de aproximadamente 15 mil pedalistas, lo cual significa que este proceso de recuperación amigable de la ciudad se afianza de manera evidente. Pero esa no fue la única constatación importante de ese día. También lo fue la presencia de una nueva generación que está dispuesta a tomar la conducción política del país.
A la cabeza del ciclopaseo estuvo el alcalde (e) Antonio Ricaurte, el más joven de la historia de Quito, y junto a él los miembros del grupo “La ruptura de los 25”, un movimiento juvenil dedicado a expresar en las calles y en todos los espacios públicos la necesidad de un relevo generacional.
Y así se inició la cicleada desde la Morán Valverde hasta El Labrador. Antes de ello, Ricaurte dijo estar dispuesto a apoyar las iniciativas juveniles con el único requisito de que tengan lógica y coherencia. A las 10:00 un movimiento inusual se apoderó de las calles de Turubamba, donde decenas de jóvenes con camisetas blancas y banderas daban cuenta de la presencia del grupo “La ruptura de los 25”, cuyos integrantes se mostraron complacidos por la declaratoria de “Quito, ciudad amiga de los y las jóvenes”, que hizo el municipio capitalino en días anteriores. Por eso la presencia del alcalde tuvo un fuerte valor simbólico.
Nelly Blokker, segunda secretaria de la Embajada de Holanda, vestida con licra naranja, alusiva al color de la bandera de su país, también se sumó al grupo. La funcionaria, entre saludos y bromas, comentó que su país está colaborando con técnicos en el diseño de ciclovías, que unirán diversos puntos estratégicos de la ciudad a fin de que los ciclistas puedan moverse con mayor libertad.
La transformación de la ciudad el último domingo de cada mes da cuenta de que el ciclopaseo también es una expresión de ruptura, de cambio de una ciudad agresiva y sufridora por una ciudad acogedora y festiva.
En el primer tramo, hasta la Tribuna del Sur, los pedalistas no tuvieron que realizar mucho esfuerzo, pues la mayor parte es bajada. En la segunda, la cuesta para acceder a la 5 de Junio puso a sudar a los ciclistas, que iban a la par con el funcionario metropolitano rumbo a la Plaza Grande.
En la bajada de la 24 de Mayo, un participante realizó una mala maniobra que le ocasionó magulladuras en sus extremidades y rostro. David Borja, monitor de la ruta y miembro de Biciacción, ofreció los primeros auxilios al accidentado. A la entrada de la Plaza Grande, una ciclista de 15 años sufrió un accidente de consideración. Nuevamente el monitor de Biciacción prestó los primeros auxilios. La chica tenía una herida en su pierna izquierda y requería de una sutura, por lo que se pidió la ayuda del 911.
La caravana se alejó rápidamente. El ritmo de los participantes era rápido. Cerca de las 11:00 estuvieron en la Cruz del Papa, de La Carolina. A las 11:30 llegaron a la Ramón Borja en El Labrador. Los 21 kilómetros lo cumplieron en 1 hora 25 minutos. Con la expresión de cansancio en su rostro, el alcalde Antonio Ricaurte se mostraba satisfecho y alegre de haber terminado el recorrido y haber comprobado que estas iniciativas sirven para “conocer la ciudad, defenderla y amarla”.
Varios de los jóvenes de “La ruptura de los 25” también culminaron el recorrido. Cansados pero orgullosos, agradecieron el compromiso del alcalde para “apoyar a los jóvenes con ganas de hacer una nueva ciudad”.
Diego Puente, presidente de Biciacción, espera que así sea, pues está convencido de que. “Los ciclopaseos integrados no son ajenos a los cambios que se avecinan, en donde los jóvenes asumiremos el papel de protagonistas y gestores de nuestro propio futuro”.
Poco antes de terminar el ciclopaseo, el cielo se oscureció como señal de que la lluvia pronto caería sobre la ciudad. Los vehículos empezaron a transitar libremente, mientras unos cuantos ciclistas rezagados seguían pedaleando en dirección a su destino.
Edición No. 6 - Septiembre 2004