Los cubanos llevan su revolución ‘ajustando las cargas’ días y noches. Las lunas pasan, la austeridad acompaña el viaje y cada día se inventan y reinventan miles de estrategias, no siempre ‘legales’, para movilizarse. En Cuba el devenir humano y la imaginación afloran constantemente. Los aportes para sortear el bloqueo económico son innegables y se los percibe a diario, la alegría y el ritmo propios del Caribe marcan los pasos que dibujan hasta las sombras de la noche y todos quienes conforman este universo cultural están imbricados y conviven de manera particular con respeto y mucha dignidad.