
Septiembre acaba. Y para muchos quizás fue un mes inusual. Para unos positivo, para otros con tropiezos. Cientos de jóvenes estudiantes regresaron a clases. Mochilas, uniformes, útiles escolares fueron parde del corre corre de muchas familias. Menos de una: de la familia Paredes Herrera. Un automóvil a alta velocidad cegaría la vida de su hija Nicole Paredes de 16 años, integrante de la selección de triatlón de Pichincha, el sábado 1ero. de Septiembre. El accidente ocurrió en la nueva vía Simón Bolívar, sector el Troje, cuando ella estaba entrenando con otros jóvenes ciclistas a las 7 am y en compañía de su padre. El conductor, Manuel de Jesús Díaz Ortiz, del Movimiento Mil, lista 155, la embistió y ella salió disparada hacia la calzada. Murió en el trayecto al hospital. El conductor intentó darse a la fuga pero moradores del sector lo detuvieron más adelante. Diez días en la cárcel y una fianza de tres mil dólares fue el precio que pagó por la vida de Nicole. Diez días vs. toda una vida de una joven que soñaba representar al país en competencias internacionales. "Quiero algún día llegar a ser campeona y dejar bien en alto el nombre de Pichincha y de mi país, (...), sentir que me gané con cada paso, con cada brazada, con cada pedaleada y con cada gota de mi esfuerzo", decía Nicole en una carta a sus amigos doce días antes de morir.
Nos preguntamos si diez días y 3 mil dólares de fianza vale la vida de un ciclista. De ninguna manera, estamos hablando del derecho a la vida y a la vía, del derecho que tenemos todos los ciudadanos, ciclistas hombres y mujeres a circular en las vías y a ser respetados. Exigimos justicia, exigimos una sanción que siente un precedente para que los apurados automovilistas no sientan que sus vidas o su tiempo valen más que la de un ciclista. Frases como "Para qué cierran las calles si hay tan pocos ciclistas! No ve que me atraso!" de una furibunda señora de moño manejando por la Orellana y Amazonas el jueves 20 de sept, día de restricción para placas impares, me retumban en los oídos y me recuerdan a Nicole. "Para eso, señora! Para que no hayan más muertes en las vías, para que los autómatas entiendan que la prioridad la tienen los peatones, los ciclistas, los discapacitados, las mujeres embarazadas, los niños porque nuestro chasis es nuestro cuerpo, no cuatro hojalatas movilizadas por un motor que nos contamina, nos agrede, nos mata.
Para eso también sirvió la Semana de la Movilidad, para sensibilizar a los automovilistas de su gran responsabilidad en el caos vehicular y la contaminación ambiental, para reinvindicar nuestro derecho a la vida y a las vías así seamos "cuatro pelagatos" como nos gritó un apurado conductor. Pronto seremos muchos, pronto nos tomaremos las calles para devolver a las ciudades un poco más de humanidad, un poco más de sensibilidad por el otro y restar espacio al egoísmo, la apatía y la indiferencia. Es un camino largo y tortuoso con frustraciones y tristezas, pero también con la esperanza de que algún día los quiteños demostremos que no necesitamos de imposiciones o sanciones para dejar el auto en casa, por lo menos una vez a la semana.
Agradecemos a los medios de comunicación que apoyaron esta iniciativa, a los ciudadanos concientes que dejaron sus autos en casa el miércoles y/o el jueves pasados, a las instituciones que firmaron el Pacto por la Movilidad, a los periodistas que nos abrieron sus micrófonos o nos siguieron con sus cámaras, a los pocos concejales y empleados municipales que optaron por llegar al trabajo en bus o en bici, a los colegios Militar Eloy Alfaro, Central Técnico, Sagrados Corazones del CEntro, Espejo y de la Policía Nacional que invitaron a sus estudiantes a ir a clases en bici resguardados por nuestros guías y a todos los que se hicieron eco de esta jornada cívica.
Nuestra solidaridad con Soraya y Polo, padres de Nicole, con Sebastián y Esteban, sus hermanos. Seguiremos de cerca este caso hasta que el responsable pague por su impericia, prepotencia y automatismo y que no crea que por ser de un partido político y tener padrinos saldrá impune de su atropello a la vida.
Att.
Alexandra Velasco
Presidenta Ejecutiva
Fundación Biciacción