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Descuido Rondante
Por Omar Arregui*
Recuperar, innovar y desarrollar la urbanidad, el ornato, la salud y seguridad, implica, entre otras cosas técnicas, mirar continuamente a los problemas que enfrentamos por varios frentes pero pensando colectivamente. El casco colonial de Quito ha sido modificado desde hace algunos años con el fin de ser un centro de confluencia en armonía, belleza, seguridad ciudadana y promoción cultural. Se han usado pacificadores de tráfico, calzadas de plataformas únicas, se han pintado fachadas, arreglado veredas, iluminado calles, plazas, aceras y, además, se ha instituido el domingo de peatonización como una respuesta a la necesidad de las personas por espacios de socialización y entretenimiento, en los que confluyen además identidad, cultura, arte y patrimonio.
Sin embargo, hay sucesos actuales que son lamentables: una callejuela, icono patrimonial de una etapa histórica de Quito, peatonizada como “La Ronda” se resquebraja y las evidencias son claras. Tres casas de muchos años de vida se fueron al suelo debido al "mal cálculo" de los ingenieros. Dar vida a Quito y a sus ciudadanos es un trabajo conjunto y cooperativo, pensado obviamente desde un colectivo que caiga en cuenta de cambios de sentido en vías, uso de aceras, construcción de estacionamientos, ordenamiento de tránsito vehicular y peatonal, charcos en pasos cebras, conos en aceras estrechas, etc.
Esperamos que los más de 30.000 usuarios de los ciclopaseos y próximas ciclorutas, podamos contar con un estacionamiento que también figure como los lugares que queremos para el Quito que aún soñamos, en el que al parecer todo sigue apuntando hacia el uso del automóvil.
Omar Arregui
Comunicador y Consultor Ambiental
Coordinador Fotografía y Diseño
Fundacción Biciacción
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