Premiando el abuso - autos y estacionamientos públicos
Por Alexandra Velasco*
Con estupor y asombro leí un artículo publicado en diario la Hora el día 11 de Febrero en el que el señor Edmundo Arregui, director de INNOVAR, Empresa Metropolitana de Desarrollo Urbano, plantea que se los estacionamientos públicos deben ser gratuitos para los autos y así evitar la congestión en las calles. ¿Cómo es posible además de que los carros privados, que representan, el 80% del parque automotor, y que no pagan por usar el 80% del espacio vial, encima se les premie con tarifa cero por estacionar sus lindos autos en el Centro histórico o cualquier otra zona comercial o de gran afluencia popular (porque ahí es donde se están ubicando los parqueaderos)? En ciudades como Buenos Aires o Paris, los carros tienen que pagar peaje para poder entrar al Centro. En la zona lujosísima de Manhattan en Nueva York una hora de parqueo en un estacionamiento público cuesta $ 25 (VEINTICINCO) dólares, de manera que la mayoría de personas llegan en metro y luego a pie o en bici a sus lugares de trabajo. Y eso que ciudades como Nueva York no son ciudades ejemplo en cuanto a desincentivo del uso de carros.�
Mientras tanto, los ecuatorianos seguimos copiando las malas prácticas de las grandes megápolis y las buenas nos olvidamos o nos da miedo, y queremos parecernos a ciudades como Los Angeles construyendo más vías, más parqueaderos y dar más cemento y espacio al IMOSFRE, Imperio Motorizado Sin Frenos, y nos olvidamos de la gente, de los peatones, de los ciclistas, de los discapacitados, de las madres embarazadas o con niños en brazos y de las personas de la tercera edad. Medidas como éstas nos revelan a quién se está priorizando: a la jaula rodante, a ese cuerpo metálico que ahora dispone de restaurants para alimentarse de gasolina y aceite, de farmacias para comprar remedios, de hospitales donde se hace los chequeos y curas, y ahora de grandes y espaciosos estacionamientos gratuitos para que no se recalienten con el sol perpendicular del mediodía o no se mojen con los aguaceros repentinos, producto del cambio climático. Sólo nos falta construirles grandes cementerios para orarlos cuando mueran o cuando los cambiemos por un cuerpito más nuevo y atractivo. El automóvil, cuerpo renovable, tiene más derechos que nosotros, los seres humanos. Año tras año aumenta el tiempo necesario para ir y venir al trabajo, por las largas filas de coches que obligan a avanzar a duras penas y a codazos. Casi que se vive dentro del automóvil. Y encima les premiamos para que se parqueen y descansen hasta que nuestro cuerpo sedentario y oxidado se suba de nuevo a él y los lleven hacia otro oráculo. (dimé qué auto tienes, y te diré quién eres y cuánto vales)
Y aquí les dejo una nota que relata cómo en otras ciudades, más grandes y más complejas, sí se aplican medidas para restringir el uso del automóvil:
Londres triplica el peaje urbano a los coches más contaminantes
WALTER OPPENHEIMER - Londres - 13/02/2008
El alcalde de Londres, Ken Livingstone, anunció ayer que el precio del peaje para circular por el centro de la capital británica aumentará de las actuales 8 libras a 25 libras (de 10,6 euros a 33,1 euros) para los vehículos que más contaminan. Los menos dañinos para el medio ambiente estarán exentos. La medida pretende combatir el uso de vehículos 4x4 por el casco urbano, lo que en la jerga londinense se ha venido a llamar "tractores de Chelsea", en alusión a las numerosas madres que utilizan automóviles de gran cilindrada para ir de compras o para recoger a los niños en la escuela.La subida entrará en vigor el 27 de octubre. El peaje se instauró con gran éxito en el centro de Londres en febrero de 2003 con una tarifa general de cinco libras (6,6 euros) que en 2007 aumentó a ocho mientras se extendía al oeste de la capital.
La penalización ahora aprobada afecta a los vehículos que emiten más de 225 gramos por kilómetro de CO2, como los Range Rovers, la gama más alta de BMW o el Renault Espace. También se aplicará a los vehículos de más de 3.000cc matriculados antes de marzo de 2001. Se estima que un 17% de los coches que utilizan habitualmente el peaje urbano deberán pasar a la nueva tarifa.
El objetivo es "favorecer el uso de vehículos más limpios y transporte público y asegurarse de que aquellos que deciden seguir conduciendo los coches más contaminantes ayuden a pagar el daño que causan", explicó el alcalde Livingstone.
"Ése es el principio de que quien contamina paga. Al mismo tiempo, el descuento del 100% a los vehículos menos contaminantes es un incentivo para que los conductores elijan ese tipo de coche", añadió.�
Alexandra Velasco, Presidenta Ejecutiva, Fundación Biciacción, B.S. Ecología Aplicada y Comunicación Ambiental, USFQ
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