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Por Alexandra Velasco
Presidenta Ejecutiva
Fundación
Biciacción
Hace
aproximadamente 6 meses Biciacción inició el proyecto Colegios amigos de la Bici con la idea de generar
conciencia y responsabilidad social y ambiental en los jóvenes y hacerlos
partícipes y co-idearios de la construcción de una nueva ciudadanía en la que
ellos a través de su propia vivencia puedan proponer, cuestionar, idear y
generar iniciativas para reconfigurar el uso del espacio urbano, ese espacio
ajeno, inhóspito, desagradable para muchos, impropio para otros, ó un espacio
para ganar el sustento diario en varios casos. Talleres, foros, videos sobre
movilidad alternativa, espacio público y, lo más novedoso, las caravanas
estudiantiles “A clases en bici” son parte de la propuesta que ha sido acogida
por los quintos y sextos cursos de cinco colegios de la capital. Dos de ellos
ya han participado con la propuesta de las caravanas, estos son el Col.
Benalcázar y el Instituto Superior de la Policía Nacional,
quienes han decidido tomar sus bicis y recorrer las calles de la ciudad en
compañía de nuestros guías y de la Policía Metropolitana
y/o Nacional para llegar a clases. Por ejemplo, Andrea González del 6to Físico
Matemático del Benalcázar señala: “Compartimos un buen momento con nuestros
compañeros y apreciamos la ciudad de madrugada. Además es bueno hacer deporte
de vez en cuando”. En cambio para Gabriel Molina, también del Benalcázar, el
apoyo de la policía fue primordial ya que así pudieron llegar tranquilos a
clases.
Los otros
colegios, Unidad Educativa Las Américas del Valle, Don Bosco, Alemán, Central
Técnico, Anderson, han participado en los talleres pero aún se muestran
temerosos de dar el gran paso de salir cotidianamente en bicicleta como un acto
militante de movilidad y de exigir respeto y seguridad. Unos más escépticos que
otros, escuchaban con cierta duda nuestra propuesta de construir una nueva
fuerza juvenil dispuesta a cambiar nuestro modelo de desarrollo y uso urbano
sin necesidad de interlocutores, de validaciones ni de recetas aprendidas.
Y es que para
Biciacción introducir conceptos tan abstractos como la autonomía, la
participación, la seguridad ó la movilidad en la mente inquieta y a veces
distraída de los jóvenes, es un verdadero reto. No es fácil contarles, menos
aún, a sus padres o profesores, que sí existe un derecho y una necesidad para
su propio desarrollo de salir a la calle sin ser acompañados, de encontrarse
con sus amigos y jugar en los espacios públicos. La necesidad de tener siempre
el control directo por parte de los adultos nos impide desde que somos niños
vivir experiencias fundamentales, como descubrir, sorprendernos, superar
progresivamente los riesgos necesarios. La imposibilidad de probar estas
emociones y de construir estos conocimientos, crea graves vacíos en la
construcción de una personalidad conciente de las reglas de comportamiento, de
conocimiento y de defensa.
Con respecto a
la participación, invitar a los jóvenes a contribuir en un cambio real del
ambiente urbano no es fácil dado que vivimos una época de connotada apatía,
desinterés y distracción. Pero más allá de esta realidad, su participación se
verá viabilizada si los adultos estamos convencidos que los jóvenes y los niños
pueden realizar una contribución real y, por consiguiente, a necesitar de su
ayuda. Por ello, el municipio capitalino debería participar con los jóvenes y
los niños para reestructurar los espacios, diseñar la infraestructura y lo
relacionado con la movilidad de los peatones y los ciclistas.
Por ello, las
caravanas estudiantiles constituyen un elemento fundamental para generar esta
participación que con su vivencia pueda dar cabida a sugerencias desde ellos
hacia el municipio sobre posibles rutas seguras para ciclovías futuras, rampas,
cicloparqueaderos, entre otro viario urbano. La propuesta de a salir a la calle
en bicicleta para ir a clases no es una cuestión de novelería, sino de generar
una ocupación social de los espacios públicos. Para muchos adultos, entre
padres de familia o profesores, el tráfico, la contaminación o la presencia de
personas peligrosas, pueden ser argumentos más que suficientes para impedir su
salida y ocupación de las calles. Las medidas de defensa han creado verdaderas
“fortificaciones” en las urbanizaciones, puertas blindadas, sistemas de alarma,
guardias por doquier, uso de videocámaras en sitios públicos, etc. Deberíamos
preguntarnos si estos han sido eficaces en disminuir nuestra percepción de
mayor seguridad o simplemente han perjudicado los derechos de los ciudadanos,
especialmente, de los más débiles a quienes se les condena a vivir recluidos en
la casa.
Es así como
proponemos una movilidad para los niños, para los jóvenes, y así evitar que las
ciudades mueran por el tráfico, por el óxido de carbono que corroe los
monumentos, por el automóvil como principal dinamizador de las relaciones
sociales y urbanas. Los jóvenes antes de los 18 años todavía son peatones
puros, no tienen otra alternativa y, por eso, hay que garantizar su presencia
en las calles, los parques, las plazas, para desarrollar en los adultos
actitudes sociales de responsabilidad y protección que beneficiarán a toda la
sociedad en su conjunto.
Reconocemos
que es un proceso largo y de mucha perseverancia, pero necesario. Quito no
puede esperar más. La problemática actual requiere de respuestas rápidas y
efectivas. Nosotros le apostamos a los jóvenes, a canalizar toda su creatividad
y energía para construir una ciudad diferente, incluyente, segura y sostenible.
Es por ello,
que nuestra labor no se limita a estos aprox. 200 estudiantes durante el año
lectivo, las vacaciones serán un espacio para que los jóvenes de estos y otros
colegios se sumen a los campamentos de verano donde podrán aprender técnicas de
manejo y mecánica de la bicicleta, harán deporte por lugares aledaños a la
ciudad donde además compartirán con expertos de primeros auxilios las técnicas
para atender en casos de emergencia. Asimismo los chicos y chicas podrán
integrarse de una manera más amigable con el entorno natural de Quito y sus
alrededores y, sobretodo, tomar conciencia sobre su papel en la transformación
de nuestros hábitos de consumo y movilidad.
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