Esta marcha mundial es una iniciativa de “Mundo sin guerras”, organización internacional - impulsada por el Movimiento Humanista - que trabaja desde hace 15 años en el campo del pacifismo y la no-violencia.
La Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia ya está inspirando variadas iniciativas y actividades que habrán de multiplicarse en los próximos meses. Una de ellas, será la marcha simbólica de un equipo multicultural que recorrerá los seis continentes. Comenzará el 2 de octubre (Día internacional de la No Violencia) en Wellington (Nueva Zelanda), y culminará el 2 de enero de 2010 al pie del monte Aconcagua, Punta de Vacas (Argentina).
En todo este tiempo, en cientos de ciudades se realizarán marchas, festivales, foros, conferencias y otros eventos para crear conciencia de la urgencia de la Paz y la No Violencia. Y en todo el mundo las campañas de adhesión a la Marcha multiplicarán esta señal más allá de lo ahora imaginable.
Por primera vez en la historia un evento de esta magnitud se pone en marcha por iniciativa de la gente.
La verdadera fuerza de esta Marcha nace del acto sencillo de quien por conciencia adhiere a una causa digna y la comparte con otros.

Porque el hambre en el mundo puede resolverse con el 10% de lo que se gasta en armamento. ¿Podemos imaginar cómo sería si se destinara el 30 o el 50% para mejorar la vida de la gente, en vez de aplicarlo en destrucción?
Porque eliminar las guerras y la violencia representa salir definitivamente de la prehistoria humana y dar un paso de gigante en el camino evolutivo de nuestra especie.
Porque en esta aspiración nos acompaña la fuerza de las voces de cientos de generaciones anteriores, que sufrieron las consecuencias de las guerras, y cuyo eco sigue escuchándose hoy en todos los lugares donde siguen dejando su siniestra estela de muertos, desaparecidos, inválidos, refugiados y desplazados.
Porque un "mundo sin guerras" es una propuesta que abre el futuro y aspira a concretarse en cada rincón del planeta en el que el diálogo vaya sustituyendo a la violencia.
¡Ha llegado el momento de hacer oír la voz de los sin-voz! Millones de seres humanos piden por necesidad que se acaben las guerras y la violencia.
Podemos conseguirlo uniendo todas las fuerzas del pacifismo y de la no-violencia activa del mundo.
La Propuesta
Para evitar la catástrofe nuclear futura debemos superar la violencia hoy, exigiendo:
• el desarme nuclear a nivel mundial,
• el retiro inmediato de las tropas invasoras de los territorios ocupados,
• la reducción progresiva y proporcional del armamento convencional,
• la firma de tratados de no agresión entre países y
• la renuncia de los gobiernos a utilizar las guerras como medio para resolver conflictos.
Lo urgente es crear conciencia por la Paz y el desarme. Pero también es necesario despertar la conciencia de la No Violencia que nos permita rechazar no sólo la violencia física, sino también toda forma de violencia (económica, racial, psicológica, religiosa, sexual, etc.). Esta nueva sensibilidad podrá instalarse y conmover las estructuras sociales, abriendo el camino para la futura Nación Humana Universal.
La Marcha Mundial es un llamado a todas las personas a sumar su esfuerzo y tomar en sus manos la responsabilidad de cambiar nuestro mundo, superando su violencia personal, apoyando en su ámbito más próximo y hasta donde llegue su influencia.
Por eso invitamos a la participación activa, a que cada cual aporte su creatividad para crear conciencia social de la necesidad de la cultura de la paz y de la acción no violenta.
Adhiere a esta Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia adhiriendo y sumando tu granito de arena llevándolo a tus seres queridos, para que ellos también puedan participar de esta hermosa iniciativa de humanización del mundo.