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Pedaleo, luego existo - Edición No. 23 |
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Hay ruidos en la ciudad, manchas de pintura, paredes tachadas una y mi veces. Hay gritos silenciosos, amenazas nocturnas y desesperados mensajes en una botella. Las paredes están en el límite de lo público y de lo privado. Los graffiti también.Pero mientras las primeras defienden la intimidad y la propiedad privada, los graffiti las transgreden, las toman por asalto, las desnudan. En los graffiti aparece muchas veces lo siniestro transformado, a través del humor, en un hecho creativo.Lo innombrable, lo que solo circula como rumor es allí denunciado, escrito a la vista de todos como para poder nombrarlo en voz alta y discutirlo.(Texto tomado de www.galeon.com)
Edición No. 23 • Febrero 2006
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