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Quito es una gran aventura |
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Por Alexa Velasco
Existen mil formas de conocer una ciudad. Podemos hacerlo caminado, en bus, en automóvil, en bicicleta, pero nunca imaginé que reconocería a mi Quito compitiendo en una carrera de aventura extrema. El pasado 5 de febrero se realizó la primera edición de la competencia ciclística urbana ‘Aventura Ciudad de Quito’, una prueba que combinó trekking, ciclismo de montaña, escalada y rapeling por rutas magníficamente escogidas dentro de nuestra ciudad. Los 33 equipos, de 3 integrantes cada uno, atravesaron los montes aledaños, los pintorescos barrios y recovecos coloniales y las empinadas escalinatas de la capital ecuatoriana. La primera parte consistió en 15 km de caminata por Cruz Loma, la Cima de La Libertad y el Panecillo, para luego descender vertiginosamente en bicicleta hacia el Parque Lineal Machángara. El tramo en bicicleta fue de 30 km y atravesamos Luluncoto, la Loma de Monjas, Guápulo y la Vicentina Baja para terminar en el rocódromo frente al Coliseo Rumiñahui. Después de cuatro extenuantes horas, tuve la certeza de que siempre queda algo por descubrir, de que nunca terminamos de conocer nuestra ciudad, de que siempre habrá algún lugar recóndito que aguarda por revelarse. Y he ahí una metrópoli que se levanta extraña para algunos, conocida para otros; he ahí una urbe colmada de significados, leyendas y símbolos que la identifican y la definen, serpenteada por callejones o amplias avenidas, sorteada por colinas y quebradas, lista para ser querida, respetada y descubierta. Con esta premisa, el próximo año seremos más los deportistas que recorreremos y disfrutaremos de esta aventura que es Quito. Si quieres conocer más sobre esta competencia visita www.quitoaventura.com
Edición No. 23 • Febrero 2006
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